Vida en la tierra

Pintura casera de cal y leche para pintar paredes

Recetas básicas y económicas

Cómo hacer una pintura de leche y cal para pintar paredes

Pinturas de leche y cal

Si por desgracia tu leche se ha agriado puedes darle un nuevo uso. Para pintar paredes se puede utilizar una mezcla de leche agria y cal hidratada (apagada).

Cal y leche

La cal y la leche deben neutralizarse mutuamente. Si la mezcla tiene demasiada leche, al meter un papel de tornasol, éste se volverá rojo. Por otra parte, si contiene demasiada cal se volverá azul. Entonces debe añadirse lecho o cal respectivamente para lograr que se neutralicen completamente.

Como pigmento para espesar la pintura y aportar un color se puede utilizar un pigmento terroso o sedimento de arcilla. Para ello, se escava un poco de tierra y ésta se vierte en agua. Se hace hervir esta agua con la tierra, se cambia el agua y se vuelve a hervir un par de veces más, y por último, se tira el agua y se pone la tierra a secar en un sitio caliente. Cuando ya está seco, el pigmento se consigue al romper en trozos la arcilla y machacarla hasta hacerla un polvo. Este pigmento en polvo es el que se puede mezclar con la solución de leche y cal.

La pintura de cal y leche no puede conservarse para otro día, debe utilizarse en un único día pues la leche va estropeándose más. Aún así, si quieres conservarla durante unos días, puedes guardarla en el frigorífico.

Esta pintura se utiliza también en artesarías para objetos de madera, aportando un aspecto envejecido.